Cómo funciona
Las cápsulas de ozonoterapia generan ozono (oxígeno puro activo) a una temperatura entre 30 y 32 grados en un ambiente húmedo. La sensación es de un aire apenas tibio que relaja el cuerpo. Por un lado, oxigena los tejidos del organismo a través de la piel, optimizando y complementando los efectos generados por los ejercicios localizados, que se realizan en las cápsulas térmicas.
Por otro, facilita la eliminación de los ácidos grasos insaturados, ya que el ozono rompe su doble enlace y, al ser hidrófogos o enemigos del agua, los convierte en hidrófilos o amigos del agua.
Además, la postura horizontal favorece el descanso y la relajación necesaria que se requiere luego del trabajo en la cápsula térmica.
Beneficios del ozono
Favorece la oxigenación de los tejidos en las zonas críticas.
Provoca una importante revitalización celular.
Potencia los efectos producidos en la cápsula térmica.
Produce una mejora de la circulación periférica y hace posible la disolución de la grasa.
Ataca la celulitis donde se encuentre: muslos, glúteos, rodillas o abdomen.
Oxigena los tejidos, activa el metabolismo de las grasas y la micro circulación, facilitando la eliminación de los ácidos grasos insaturados.
Provoca una importante revitalización celular.
Colabora en la eliminación de las toxinas puestas en circulación por la actividad realizada en la cápsula térmica y, al aumentar la cantidad de oxigeno en la sangre, acelera el proceso de eliminación de grasa y reducción de la celulitis.
Mejora la textura y la tonicidad de la piel.
Logra una mejor hidratación en la piel.
Provoca un efecto antioxidante.
Al reactivar el metabolismo de las enzimas y oxigenar los tejidos mediante el uso de ozono, se pueden degradar y reducir las grasas en las zonas más críticas del cuerpo.
Las cápsulas térmicas generan un clima de 37° de temperatura, adecuado para potenciar la reducción de adiposidad, flaccidez y celulitis.
fuente: terra.com.ar






















